Más de tres meses después, muchas cosas han cambiado.
Llevo casi un mes en Moscú. La vida aquí es dura, y eso que aún no ha llegado el frío de verdad. Finales de septiembre y estamos entre 5ºC y 10ºC. Pero dentro de los edificios hay que ir en camisa de manga corta por el calor. Ya se ha encendido la calefacción, así que en el apartamento se está más que caliente. Prácticamente hay que dormir con la ventana abierta. Lo cual no sería un problema si no hubiera mosquitos. Así que me asalta la duda de si conectar el aire acondicionado con 5ºC en el exterior. Extrañas dudas.
Muchas cosas han pasado en estos últimos tres meses.
Algunos se han ido. Para siempre.
Otros desaparecieron y aún no han vuelto. Veremos si vuelven.
Otros quedaron atrás. Quizás los vuelva a encontrar algún día.
Una se alejó y luego se volvió a acercar. Aunque esté lejos, sigue cerca. Y sin embargo, no puedo evitar pensar que sin ella estoy vacío y con ella estoy lleno de rabia. Veremos.
Y la mayoría de los que estaban siguen ahí. Y seguirán ahí.
Gracias por estar ahí.
29.9.11
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)