3.5.11

El momento de mayor stress

Recuerdo cuando empezamos a entrenar a fútbol americano en la escuela. Pasamos varios meses (¡casi todo el año!) entrenando sin protecciones. No es que fuéramos salvajes, más bien al contrario, nos dedicábamos a aprender la técnica básica y la teórica. Eso nos hizo entender el juego de una forma mucho más profunda que otros jugadores de aquella época en nuestro país. Entendíamos de dónde venían los movimientos básicos y por qué debíamos mantener una u otra posición en el campo. Aquellas sesiones de video donde nuestro entrenador nos enseñaba a tener una visión global de las jugadas resultaron impagables con el paso de los años.

Una de las frases que recuerdo de nuestro entrenador fue que cuando tenías un partido no dormías ni la noche de antes, ni la noche de después. La noche de antes no dormías porque te la pasabas pensando en qué iba a pasar durante el partido, lo que tenías que hacer, rememorando aquella jugada que no te salía en los entrenamientos o pensando en aquél tipo al que le ibas a hacer pagar lo que te hizo en el último partido. La noche de después no dormías porque, básicamente, te dolía todo.

Lo de la noche de después era innegable. Por eso era mucho mejor jugar en sábado: al menos podías salir de fiesta y pillarla grande para dormir plano. Si jugábamos en domingo estábamos jodidos. Al día siguiente había que ir a clase o a trabajar y la semana empezaba de forma muy dura.

En cuanto a la noche de antes… bueno, dependía un poco del tipo de partido. Pero jugábamos tan pocos partidos al año que casi todos eran importantes. Y sí que es cierto que repasabas muchas cosas en la cabeza antes de irte a dormir. A partir de ahí cada uno sentía los nervios a su propia manera, con mayor o menor nivel de stress.

Sin embargo, hay un momento en un partido de fútbol americano que, para mí, representa el mayor stress jamás sentido durante toda mi vida. Aun habiendo estado en situaciones complicadas, donde un paso en falso puede ser fatal, física o psicológicamente, ninguno de esos momentos ha superado al segundo anterior a un kickoff.

Explico el término para los no iniciados. Se trata del saque en un partido de fútbol americano, el equipo que va a defender se dispone a chutar la pelota para que el equipo contrario la retorne. El chutador se encarga de colocar el balón en su sitio, mientras diez cazadores se despliegan sobre la línea marcada por el balón. La misión de esos cazadores es atravesar el campo tan rápido como sea posible con un único objetivo: placar al que lleve la pelota.

Para entender un poco más el stress, imaginad que sois una persona normal, que se levanta una mañana cualquiera. Tomáis vuestro desayuno, cogéis vuestro coche y os desplazáis al campo de fútbol donde jugaréis el partido. Allí calentáis, os vestís con vuestras protecciones y os pegáis un poco para calentar. Aunque te pegues con tipos grandes, estos placajes se realizan con una carrerilla de, a lo sumo, 5 yardas (unos 4,5 m). Pasas un tiempo mentalizándote, hablando con tus compañeros, repitiendo jugadas, concentrándote. La tensión va en aumento y muchas veces acabas gritando o dándote golpecitos con tus compañeros para ayudar al ambiente. Después de estos golpecitos, el cazador se alinea para el kickoff. A continuación, tendrá que atravesar unas 45 yardas (unos 40 m) a toda velocidad, esquivando a salvajes de 120 kg, para lanzarse con todas sus fuerzas contra un tipo que lleva también unas 20 yardas (unos 18 m) de carrerilla. Apreciad la belleza del instante…

Pues bien, ese es el momento de más stress. Los siguientes kickoff te van a dar igual, porque ya te has pegado. Pero en ese instante, justo cuando oyes los pasos del kicker acercándose a la pelota, un sudor frío pasa siempre por tu frente. Sabes lo que va a pasar, pero ya no puedes hacer nada para cambiarlo. Al contrario, cualquier paso atrás significará un dolor mucho mayor y, en algunos casos, hasta una lesión. Así que no tienes más opciones que afrontarlo. Te lanzas a correr hacia delante, pones tu visión en el objetivo y dejas de pensar: solo reaccionas y actúas. Tu cuerpo y tu instinto toman el control. La suerte está echada.

En fin, hoy me siento como el día antes del partido. Tengo nervios, repaso las jugadas con mi mente, pero creo que podré dormir. Y mañana, justo antes del kickoff, sé como me voy a sentir. Porque ya lo he sentido antes. Y aunque sea una sensación indescriptible, aterradora, estresante… te hace sentir vivo.

Solo espero que no me hagan ni un touchback ni un touchdown de retorno…

11 comentarios:

Montse Babí dijo...

A ver, o me he perdido incluso antes de empezar a leer, o soy tonta, o un poco de las dos cosas.

Literalmente: ¿vuelves a jugar?

Metafóricamente: ¿estás nervioso por el Barça-Madrid?

Alegóricamente: ¿tienes una cita importante a la vista?

Categóricamente: más info, por favor!

Gat Bru dijo...

Placa! Placa!

George Smiley dijo...

El kickoff es en 30 minutos. Me noto las palpitaciones en el cuello. Alea jacta est.

Yuri Zhivago dijo...

Hay ser muy tío para lanzarse en un kick off. Especialmente si el kick off es fuera del terreno de juego.

George Smiley dijo...

Vacilo durante las 5 primeras yardas. Esquivo a la primera bestia de 120 kg como buenamente puedo. Veo formarse la cuña ante mí. Elijo instintivamente uno de los componentes de la cuña y le meto un cascazo con toda la potencia que llevo, con lo que camina hacia atrás tambaleándose. El objetivo está ante mí. No lo dudo. Me lanzo a por él como alma que lleva el diablo. Clavo mi hombrera contra su cadera, con el casco en los números, mientras intento agarralo de las rodillas. Es un placaje de libro.

Pero sin saber como, la presa escapa mientras yo caigo al suelo. Gajes del oficio. Por lo menos, sé que he dado todo lo que tenía.

Cualquiera puede caerse al suelo. Lo importante es no quedarse en el suelo.

Gat Bru dijo...

eso es.buen trabajo.

SRA. SAEKI dijo...

Tens raó. Em sento molt culpable.
Espero que hagis obtingut un mínim de respostes.

Yuri Zhivago dijo...

Todo hombre cae de vez en cuando. La diferencia entre los niños y los hombres es que estos últimos se levantan y siguen avanzando sin lloriqueos ni preguntándose: ¿Por qué?

Gat Bru dijo...

JAJAJA!!!! què bo!!!(no va por tí, Mr.Smiley)

Adrian Leverkun dijo...

Te marchas ya a Moscow?

rosapursals dijo...

yo no entiendo nada, te estas armando de valor para tirarle los trastos por última vez a la chica que te gusta antes de irte a Moscow?